
Juraría que ayer te vi surcando mi playa.
¿quién lo diría?, tras largo tiempo contemplando
perplejo el paso acelerado del invierno,
quedo maravillado al ver de nuevo tu barco rompiendo olas.
Como decía Albert Einstein "¿qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?".
¿quién lo diría?
el viaje se sucede sin pausa
y el frio arrecía allá en el espigón.
Una gaviota queda inmovil en la arena
y la playa se hace corazón de anemona
-No te marches-
tres tímidas caracolas te hacen señas de humo
-¿las oyes?-
las sirenas endulzan su canto
-contempla-
un desenfrenado vestido de lino blanco
se empeña en moldear tu figura al compas de una suave brisa
y los cangrejos salen a pasear con sus harapos
¿quién lo diría?
en mi último sueño de madrugada
juraría que te vi pasar
y
no
te
marchabas.
P-D: me tome la licencia de hacer mía la estampa.